Base Power presentó el 3 de agosto de 2026 Core, una batería doméstica de 39,2 kWh diseñada para proporcionar respaldo automático a toda la vivienda durante los cortes de suministro. La compañía energética con sede en Austin asegura que el sistema puede mantener una casa en funcionamiento durante un máximo de 36 horas, aunque la autonomía real depende de los equipos conectados y del consumo registrado.
La empresa sitúa la capacidad de Core en aproximadamente tres veces la de una batería doméstica típica. Para viviendas que necesiten más almacenamiento, es posible instalar dos unidades, con una capacidad conjunta de 78,4 kWh y hasta 72 horas de respaldo cuando se reduce el consumo eléctrico. Base Power advierte de que los equipos de mayor demanda, como el aire acondicionado, pueden disminuir de forma significativa el tiempo disponible.
Core utiliza una batería de litio-ferrofosfato, conocida por las siglas LFP, y puede conectarse a una instalación solar. También incorpora un puerto específico para recargarla mediante un generador portátil, una opción pensada para prolongar el respaldo cuando el corte de red se extiende. La aplicación de Base muestra estimaciones en tiempo real de la autonomía restante, calculadas a partir del consumo actual y de un escenario de uso reducido.
Cuando se produce una interrupción en la red, Core transfiere la vivienda a la alimentación de la batería en 50 milisegundos. El sistema está diseñado para funcionar entre -22 y 122 grados Fahrenheit, equivalentes aproximadamente a -30 y 50 grados Celsius, y cuenta con certificación IP67. Según Base Power, la batería también ha superado pruebas de agua a alta presión e inundaciones repentinas, además de ensayos de inmersión de hasta tres pies de agua.
Core no se comercializa como una batería que el propietario compra directamente. Base Power diseña, fabrica, instala y mantiene el equipo, pero conserva su propiedad. Los clientes se incorporan a un plan de Base, mientras la empresa integra las baterías conectadas en su central eléctrica virtual. Cuando la red necesita más electricidad y suben los precios mayoristas, Base puede utilizar esa capacidad agregada para suministrar energía al sistema, y los ingresos contribuyen a subvencionar el servicio de respaldo.
En Texas, dentro del territorio de Oncor, Base anuncia actualmente una tarifa de instalación de 695 dólares y una cuota mensual de 19 dólares, junto con un plan eléctrico de precio fijo. Las condiciones pueden variar según el mercado y el plan contratado. Core está disponible para propietarios de viviendas en determinadas zonas de Texas e Illinois.
La fabricación del sistema ya ha comenzado en Base Factory 1, ubicada en Austin. Base Power afirma que su primera fábrica produce miles de unidades al mes y que sus propios equipos de despliegue se encargan de instalarlas en los hogares. La compañía asegura que la instalación puede completarse en menos de una hora.
Además del uso como respaldo doméstico, la batería forma parte de la expansión de la red de almacenamiento distribuido de Base. La empresa señala que su flota residencial ha superado los 500 MWh y que ha ampliado su actividad desde Texas hasta Illinois. También ha puesto en marcha programas con El Paso Electric, Austin Energy y CoServ, que suman más de 200 MW de capacidad.
Base Power ha captado otros 1.000 millones de dólares en una ronda de financiación Serie D, que sitúa la valoración de la compañía después de la inversión en 13.000 millones de dólares. Ribbit, Addition, Valor Equity Partners y Strategic Investment Group de JPMorganChase lideraron la operación, en la que también participaron inversores nuevos y existentes. La empresa prevé destinar los fondos a instalar Core en más viviendas, ampliar su presencia en Estados Unidos y contratar personal.
Fuente: Electrek.