Boston estudia bombas de calor que aprovechan el agua de ríos y del puerto

Boston y Cambridge impulsan tres proyectos para utilizar la energía térmica del puerto y de los ríos Charles y Mystic en la calefacción y refrigeración de grandes edificios.

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Boston estudia bombas de calor que aprovechan el agua de ríos y del puerto

Boston y la vecina Cambridge están estudiando tres proyectos de bombas de calor que aprovecharían la energía térmica del puerto y de los ríos Charles y Mystic para climatizar algunos de los mayores edificios de la zona. La iniciativa busca reducir el uso de combustibles fósiles en instalaciones institucionales y explorar redes térmicas basadas en fuentes de agua. La información fue publicada el 17 de agosto de 2026.

El concepto parte del funcionamiento de una bomba de calor, capaz de extraer calor de un lugar y transferirlo a otro para calentar o enfriar un espacio. Aunque esta tecnología tiene más de 150 años, en los últimos años se ha convertido en una pieza relevante de la transición energética. Las bombas de calor aerotérmicas se han extendido como alternativa al gas natural y al gasóleo de calefacción en los hogares, mientras varios estados analizan redes geotérmicas que transportan energía térmica mediante tuberías hasta viviendas y negocios.

En Boston, la instalación de sistemas geotérmicos convencionales a gran escala presenta dificultades. Lindsey Butler, directora ejecutiva de Boston Green Ribbon Commission, señaló que la ciudad es antigua, densa y cuenta con un subsuelo muy ocupado. Además, una parte importante de su superficie está construida sobre terreno de relleno. Estas condiciones hacen que la geotermia sea imposible en algunos emplazamientos y muy costosa en otros.

El agua ofrece algunas ventajas frente al aire como fuente térmica. Sus temperaturas varían menos a lo largo del año: permanece más fría durante el verano y suele ser más templada en invierno. Esa estabilidad puede mejorar el rendimiento de las bombas de calor que utilizan el puerto de Boston o el río Charles.

Según cálculos de investigadores de la organización sin ánimo de lucro HEET, el aumento de la temperatura del puerto desde 1920 ha concentrado suficiente energía térmica para cubrir anualmente las necesidades de calefacción de unos 2,4 millones de hogares. La organización denomina a este recurso energía “anthrothermal”. Archana Dayalu, científica que participó en el análisis, explicó que las corrientes oceánicas renuevan el calor del puerto cada dos a diez días, por lo que no sería posible extraer toda su energía térmica.

El proyecto más reciente es Boston Area Thermal Energy Network Project, conocido como BosTEN. Boston Green Ribbon Commission celebró a finales de julio el acto de lanzamiento de un estudio destinado a determinar cómo suministrar calefacción y refrigeración a grandes instituciones mediante la energía almacenada en Boston Harbor, Fort Point Channel, los ríos Charles y Mystic y el lecho rocoso situado bajo los ríos.

El equipo técnico contratado por la comisión analizará cuánta energía térmica puede extraerse de forma fiable, cómo transportarla, dónde podrían encontrarse los clientes más adecuados y qué permisos o requisitos regulatorios serían necesarios. La comisión prevé disponer de sus recomendaciones finales en primavera o verano de 2027, con el objetivo de iniciar la construcción lo antes posible después de completar el estudio.

La Universidad de Massachusetts Boston acogió el acto de lanzamiento, en parte por su experiencia con el agua del mar. Desde la década de 1970, el campus utiliza agua marina para refrigerar sus instalaciones, extrayendo calor de los edificios y transfiriéndolo al puerto. Actualmente, la universidad diseña un sistema que permitirá invertir el proceso y aprovechar el agua marina para calentar aulas, laboratorios y residencias en 12 edificios.

El proyecto de la universidad se encuentra en fase de diseño y está abierto a ofertas. Cuando finalice, cubrirá la mayor parte de las necesidades de calefacción del campus y reducirá en un 82% el uso de gas natural. Una segunda fase incorporará más equipos y elevará esa reducción hasta casi el 100%, según James O’Day, director de servicios públicos, gestión energética y laboratorios de la universidad.

Por su parte, la compañía energética Vicinity Energy está adaptando sus sistemas para utilizar la energía térmica del río Charles en la producción del vapor que suministra calefacción a su red de grandes clientes institucionales de Boston y Cambridge. La bomba de calor del proyecto tendrá una potencia de 35 megavatios y, según la empresa, será la mayor de Norteamérica durante al menos un tiempo. Fuente: Canary Media.