Las bombas de calor ya equipan a la mayoría de los nuevos edificios de apartamentos en Estados Unidos
Más de la mitad de los edificios de apartamentos construidos en Estados Unidos en 2025 incorporaron bombas de calor. La proporción alcanzó el 53%, frente al 46% del año anterior, según datos del U.S. Census Bureau.
20 de agosto de 2026. Más de la mitad de los edificios de apartamentos construidos en Estados Unidos durante 2025 incorporaron bombas de calor, según los datos del U.S. Census Bureau. Estos equipos, capaces de proporcionar calefacción y refrigeración, estuvieron presentes en el 53% de los nuevos complejos residenciales, frente al 46% registrado en 2024.
La tendencia también avanza en las viviendas unifamiliares, incluidas las casas adosadas y las casas en hilera. El 48% de las nuevas construcciones de este tipo se equipó con bombas de calor en 2025, frente al 45% del año anterior. Los datos refuerzan el cambio de la calefacción residencial estadounidense hacia tecnologías eléctricas.
Durante los últimos cuatro años, las bombas de calor han superado en ventas a las calderas y hornos convencionales de gas en Estados Unidos. Su expansión puede contribuir a reducir el uso de combustibles fósiles en los edificios, responsables de cerca de una décima parte de las emisiones totales de gases de efecto invernadero del país.
El avance de la electrificación va más allá de las bombas de calor. En 2025, el 78% de las nuevas unidades de apartamentos y el 56% de las nuevas viviendas contaban con algún sistema de calefacción eléctrica. En esta cifra se incluyen tanto las bombas de calor como los sistemas eléctricos de resistencia, que son menos eficientes.
El cambio hacia la calefacción eléctrica se mantiene desde hace más de dos décadas y ha continuado bajo distintas administraciones federales, aunque con diferencias notables entre regiones. En el sur del país, donde los inviernos son más suaves, el 96% de los nuevos apartamentos se calienta con electricidad. En el noreste, la proporción baja al 52%.
Alan Durning, director ejecutivo del Sightline Institute, una organización sin ánimo de lucro especializada en sostenibilidad en el noroeste del país, atribuye el crecimiento a una combinación de factores. Entre ellos señala las mejoras tecnológicas y el aumento de la demanda de aire acondicionado durante las olas de calor relacionadas con el cambio climático.
Aunque el coste inicial de una bomba de calor suele ser superior al de un horno de gas, la comparación cambia cuando se tiene en cuenta la instalación de un horno de gas junto con un sistema central de aire acondicionado. En ese escenario, la alternativa eléctrica puede resultar competitiva para los promotores.
El incentivo fiscal federal ampliado por la Inflation Reduction Act de 2022 también pudo impulsar las instalaciones. La deducción ofrecía a los promotores hasta 5.000 dólares por cada unidad residencial eficiente. Sin embargo, el crédito expiró el mes pasado después de que el presidente Donald Trump y los republicanos del Congreso eliminaran el incentivo.
Incluso sin esa ayuda, construir nuevos edificios sin conexión de gas puede reducir costes. Todas las promociones necesitan infraestructura eléctrica, mientras que añadir una conexión a una red de gas introduce trabajos, plazos y gastos adicionales. John Moscato, promotor de terrenos en New Mexico, calcula que su empresa ahorra 3.000 dólares por parcela al evitar la construcción de conducciones de gas. En una próxima promoción de 4.500 parcelas, estima un ahorro total de aproximadamente 13,5 millones de dólares.
Algunos estados, entre ellos California, Colorado y Washington, cuentan con normas que favorecen que las nuevas construcciones sean totalmente eléctricas. Durning considera, no obstante, que los estados republicanos no aprobarán previsiblemente leyes que obliguen a eliminar el gas en los nuevos edificios. A su juicio, las políticas destinadas simplemente a aumentar la construcción de viviendas también pueden acelerar la electrificación, porque los promotores tienen cada vez más incentivos para elegir sistemas eléctricos.
El experto define este fenómeno como una electrificación accidental. Las reformas urbanísticas que facilitan la construcción de viviendas en estados como Montana e Idaho, de orientación conservadora, pueden favorecer indirectamente edificios más limpios, incluso cuando sus impulsores no plantean esas medidas como políticas climáticas.
La información procede de Canary Media: https://www.canarymedia.com/articles/heat-pumps/most-new-apartment-buildings-have-heat-pumps.
Fuente: Canary Media