La solar residencial resiste en Carolina del Norte pese al fin de los incentivos

Las instalaciones solares en tejados cayeron con fuerza en Carolina del Norte tras desaparecer el crédito fiscal federal, pero los contratos de leasing, las baterías y el aumento de las tarifas eléctricas están reactivando las ventas.

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La solar residencial resiste en Carolina del Norte pese al fin de los incentivos

10 de agosto de 2026. La energía solar residencial mantiene su actividad en Carolina del Norte pese a la desaparición del crédito fiscal federal del 30% para los hogares que compran paneles y a un entorno económico menos favorable. Las empresas instaladoras sufrieron un fuerte retroceso inicial, pero varias aseguran que sus ventas han comenzado a recuperarse gracias al leasing, las baterías domésticas y el aumento de las tarifas eléctricas.

El mercado estatal también acusó el impacto de la One Big Beautiful Bill Act, aprobada hace un año por los republicanos, que eliminó el incentivo federal para los particulares. La medida se sumó a otros obstáculos para el sector, como los aranceles, los tipos de interés persistentemente elevados y la reducción, en distintos estados, de la compensación por la electricidad solar vertida a la red.

Entre el cuarto trimestre del año pasado y el primero de 2026, las nuevas instalaciones solares en tejados de Carolina del Norte se redujeron en dos tercios, según estimaciones de la North Carolina Sustainable Energy Association. La asociación también señala que el número de empresas solares residenciales ha disminuido, sobre todo por la salida de compañías nacionales. Sin embargo, los instaladores que continúan operando describen una evolución mejor de la prevista después del desplome registrado durante el invierno.

“Les diría si estuviéramos teniendo dificultades”, afirmó Jesse Solomon, vicepresidente y director de ventas de NC Solar Now. La empresa, añadió, acaba de cerrar un mes récord. Stew Miller, fundador de Yes Solar Solutions, también explicó que existe “mucha negatividad” en el sector, aunque la demanda no ha desaparecido.

Carolina del Norte es un referente nacional en grandes proyectos solares sobre suelo, pero ocupa una posición intermedia en instalaciones residenciales. El estado cuenta con unas 58.000 instalaciones solares en viviendas para una población de 11 millones de personas. Durante años, para la mayoría de los hogares ha sido más barato comprar la electricidad a la red que producirla por cuenta propia.

Duke Energy, la compañía propiedad de inversores que cubre la mayor parte del estado, ha mantenido históricamente tarifas relativamente bajas. Además, la legislación estatal impide que otras empresas vendan electricidad, lo que limita la competencia en precios. El programa de incentivos de Duke para instalaciones solares tuvo una vigencia breve y la compañía también redujo la remuneración que reciben los clientes por la energía excedentaria enviada a la red.

La fórmula del alquiler de equipos está cambiando parte de esa ecuación. Desde una ley estatal de 2017, terceros pueden alquilar los equipos solares a los clientes de Duke, dentro de un límite determinado, aunque no pueden venderles directamente la electricidad. El modelo apenas se utilizó en Carolina del Norte hasta el pasado otoño, pero ganó importancia después de la aprobación de la ley presupuestaria federal.

La nueva norma mantiene para las entidades comerciales un crédito fiscal del 30% para instalaciones solares al menos hasta el final del próximo año. De este modo, los instaladores y otros arrendadores pueden acceder al incentivo y trasladar parte del ahorro a los clientes residenciales. Las estructuras contractuales varían, pero las compañías aseguran que muchos hogares pueden empezar a pagar menos cada mes por su electricidad con una inversión inicial muy reducida o incluso sin desembolso.

“El leasing vuelve a estar plenamente activo”, declaró Clary Franko, directora de operaciones de Sugar Hollow Solar, con sede en Asheville. Al menos la mitad de sus clientes opta por esta fórmula, que considera la alternativa residencial más rentable que ha visto hasta ahora en Carolina del Norte. Algunas empresas ofrecen sus propios contratos, mientras que otras colaboran con una veintena de arrendadores externos registrados ante los reguladores estatales, entre ellos Enerwealth Solutions, con sede en Durham.

La combinación con baterías puede mejorar aún más la economía para los clientes de Duke. A través de los programas EnergyWise Home y Power Manager, los hogares reciben un incentivo mensual por permitir que la compañía utilice sus baterías entre 30 y 36 veces al año. Graham Alexander, propietario y diseñador de energía solar de Southern Energy Management, explicó que el incentivo medio de las baterías instaladas por su empresa añade unos 50 dólares mensuales para el propietario, mientras Duke obtiene mayor estabilidad y capacidad de gestión de la demanda.

El aumento de las tarifas eléctricas es otro factor que está impulsando las decisiones de compra. Las facturas residenciales han subido más de un 20% en los últimos cinco años, y Duke Energy pretende elevarlas hasta un 10% adicional durante los dos próximos. Los hogares también asumen íntegramente el coste del combustible utilizado en las centrales de la compañía, lo que presiona aún más sus recibos y mejora el atractivo de producir y almacenar electricidad en casa.

Fuente: Canary Media.