Ohio se prepara para decidir sobre su mayor proyecto solar tras dos años de litigios
El proyecto Oak Run Solar, con 800 MW solares y 300 MW de almacenamiento, espera una decisión definitiva en Ohio tras un recurso centrado en el impacto visual de sus subestaciones.
17 de agosto de 2026. El Ohio Power Siting Board (OPSB) está en disposición de emitir una decisión definitiva sobre Oak Run Solar, el mayor proyecto de energía solar y almacenamiento propuesto hasta ahora en Ohio. La instalación recibió inicialmente la autorización del organismo en marzo de 2024, pero un recurso presentado por el condado de Madison y tres de sus municipios mantiene el proyecto en un limbo legal.
Oak Run Solar contempla 800 megavatios (MW) de generación fotovoltaica y 300 MW de almacenamiento energético. Su desarrollo se plantea en un estado que ha endurecido su posición frente a las nuevas instalaciones renovables, pese al aumento de la demanda eléctrica, el encarecimiento de la electricidad y las preocupaciones sobre la fiabilidad de la red.
El recurso llegó al Tribunal Supremo de Ohio en octubre de 2024. El pasado mayo, la mayoría de sus siete jueces rechazó todas las objeciones al proyecto salvo una. El tribunal devolvió el expediente al OPSB para que abordara con mayor profundidad el impacto visual de Oak Run, en particular mediante la revisión de simulaciones fotográficas o ilustraciones que mostraran el aspecto de las subestaciones desde puntos de observación públicos.
Los reguladores celebraron el 28 de julio una vista sobre esta cuestión concreta y el periodo de alegaciones concluyó el viernes anterior a la publicación del artículo. El pleno del OPSB deberá ahora revisar la transcripción, los escritos y el resto de documentos antes de pronunciarse. No existe un plazo específico para que vote y el organismo tampoco está obligado a seguir la recomendación de su equipo técnico.
El personal del OPSB recomendó el 7 de agosto confirmar el permiso de Oak Run. Durante la vista, Lauren Devine, directora de autorizaciones y asuntos medioambientales de Savion, la empresa promotora, explicó que había encargado nuevos trabajos a la consultora EDR para representar el aspecto de las subestaciones desde distintos puntos públicos. Gordon Perkins, responsable de una división de EDR, presentó las simulaciones fotográficas actualizadas.
Según Perkins, las subestaciones no añadirían impactos visuales que no hubieran sido identificados en la evaluación anterior del proyecto. El promotor también prevé aplicar distintas medidas para reducir la percepción visual de las instalaciones. Mark Bellamy, especialista en servicios públicos del equipo técnico que asesora al OPSB, afirmó que había revisado el nuevo informe y concluyó que la apariencia de Oak Run sería coherente con la de otros parques solares. Ese análisis sustenta la recomendación favorable del personal del organismo.
La decisión del OPSB podría no cerrar el proceso. Un nuevo recurso ante los tribunales añadiría más tiempo a una tramitación que ya se prolonga desde 2024. Samantha Sawmiller, directora sénior de desarrollo de Oak Run Solar Project, señaló que la instalación representa una oportunidad de inversión económica a largo plazo para el condado de Madison y contribuiría a cubrir las necesidades energéticas de Ohio. La empresa aseguró que espera respetuosamente la decisión del organismo.
El caso se desarrolla en un contexto complicado para la energía limpia en Ohio. En los últimos años, el estado ha bloqueado 5,3 gigavatios de proyectos eólicos y solares. Desde 2021, la Asamblea General ha aprobado varias leyes que introducen obstáculos adicionales para las nuevas instalaciones solares y eólicas, mientras que esas exigencias no se aplican del mismo modo a los proyectos de combustibles fósiles. El OPSB también ha rechazado recientemente permisos para otros desarrollos renovables, como Crossroads Solar Grazing Center, de 94 MW, y ha solicitado desestimar el recurso del promotor de Kingwood Solar, un proyecto de 175 MW cuyos permisos fueron denegados en 2022.
La resolución del Tribunal Supremo de Ohio sobre Oak Run también ha generado críticas por la falta de claridad regulatoria. Karin Nordstrom, abogada del Ohio Environmental Council, entidad que apoya el proyecto, consideró que las distintas opiniones judiciales han añadido confusión a un entorno legal ya incierto. A su juicio, Ohio necesita un criterio sustantivo claro para evaluar los proyectos renovables a gran escala mientras afronta el aumento de la demanda y de los precios eléctricos.
Fuente: Canary Media.