La solar y el almacenamiento concentran la construcción de centrales eléctricas en Estados Unidos
La energía solar y las baterías representaron más de dos tercios de la nueva capacidad añadida a la red estadounidense entre enero y junio de 2026, pese a los obstáculos impulsados por la Administración Trump.
Estados Unidos mantiene el ritmo de construcción de instalaciones solares y sistemas de almacenamiento, pese al entorno político desfavorable para las energías renovables. Según los datos de la U.S. Energy Information Administration citados por Canary Media, el 90% de la capacidad eléctrica construida durante el primer semestre de 2026 correspondió a proyectos solares, de almacenamiento o eólicos.
La solar y las baterías, consideradas conjuntamente, representaron por sí solas más de dos tercios de toda la nueva capacidad incorporada a la red entre enero y junio. El resultado refuerza una tendencia que se ha mantenido durante los últimos años y que, hasta ahora, la política de la Administración Trump no ha conseguido revertir.
El artículo, publicado el 21 de agosto de 2026, señala que durante ese año la Administración Trump ha eliminado créditos fiscales, congelado permisos para proyectos de energía limpia y aprobado aranceles que previsiblemente elevarán el coste de las instalaciones solares. Estas medidas se han producido junto a críticas a las energías renovables por parte del Gobierno.
Texas encabezó la construcción de capacidad eléctrica y también lideró el despliegue de proyectos solares y de almacenamiento. Nuevo México ocupó el segundo puesto en capacidad total añadida, impulsado por el proyecto eólico SunZia, de 3,65 gigavatios, que finalizó en junio. Se trata, según la información citada, del mayor proyecto eólico de Estados Unidos en entrar en funcionamiento, pese al compromiso expresado por el presidente Donald Trump de bloquear nuevas construcciones eólicas durante su segundo mandato.
Arizona se situó en la tercera posición gracias al crecimiento continuado de sus proyectos solares combinados con almacenamiento. La evolución de estos mercados muestra que las renovables siguen ocupando el centro de la expansión de la capacidad eléctrica estadounidense, incluso con un encarecimiento de los proyectos provocado por los aranceles y los recortes de incentivos fiscales.
Canary Media apunta que, aunque las renovables se han vuelto más caras de construir, siguen siendo más económicas que las centrales de combustibles fósiles. Además, no generan las emisiones de carbono asociadas a estas últimas. La publicación recoge también la posibilidad de que el gas natural gane peso si llegan a materializarse los grandes planes para suministrar electricidad a la expansión de la inteligencia artificial.
Amazon y OpenAI prevén construir instalaciones de generación eléctrica con gas que, de forma individual, podrían superar la capacidad total de gas incorporada en el conjunto de Estados Unidos durante el año pasado. Sin embargo, esos proyectos todavía no están cerrados y su ejecución no está garantizada.
Mientras se concreta o no una nueva ola de centrales de gas, la solar y el almacenamiento continúan ampliando su presencia en el sistema eléctrico estadounidense. Los datos del primer semestre de 2026 indican que ambas tecnologías, junto con la eólica, mantienen una clara ventaja en la nueva capacidad que entra en construcción o se incorpora a la red.
Fuente: Canary Media.